
Como podéis comprobar, la canciller alemán, tiene tiempo entre reunión y reunión de ir a hacer las compras a un super, como si se tratara de cualquier ama de casa más…
La verdad que esto como mínimo, es para agradecer…
Por cierto, compró pimientos, una col, un bote de aceitunas y una botella de vino blanco, pepinos no compró tranquilos! jajaja…




