

Pues si Damas y Gérmenes, la defensa del Doctor Conrad Murray alega en defensa de su cliente que “la jeringa aparecida en la cama de Michael en el día de su muerte, estaba rota, y Murray no la rompió. Por eso creemos que fue el propio Michael el que se inyectó la dosis letal de Propofol que finalmente acabó con su vida”.
Para todo esto han solicitado al juez que lleva el caso, que se hagan unas pruebas de huellas dactilares a esa jeringa que se encontró en el lecho de muerte de Michael, y que al parecer estaba rota…
Continuaremos informando…

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